Nutrición deportiva · Proteínas
Las recomendaciones oficiales se quedaron cortas. La evidencia actual muestra que la mayoría de los adultos —deportistas o no— necesita bastante más proteína de la que está consumiendo. Acá te explico cuánta, cuándo y por qué.
Tiempo de lectura: 14 minutos Última actualización: 2025
Si te dijeron alguna vez que "comer mucha proteína daña los riñones", o que "con 0,8 gramos por kilo de peso alcanza", o que "los deportistas no necesitan más proteína que el resto", este artículo te va a interesar. La realidad de lo que sabemos hoy sobre proteínas es bastante distinta de lo que muchas personas todavía escuchan en consultas médicas o nutricionales.
La proteína es el macronutriente más subestimado en la práctica clínica. Mientras se discute interminablemente sobre carbohidratos y grasas, la proteína —que probablemente es el macronutriente con mayor impacto sobre composición corporal, salud metabólica, masa muscular y prevención de fragilidad en el envejecimiento— suele recibir poca atención.
En este artículo voy a explicar qué son las proteínas y para qué sirven, cuánta se necesita realmente según la edad y la actividad física, cómo distribuirla a lo largo del día, qué es la "calidad proteica", cómo cubrir el requerimiento desde alimentación vegetal, y qué dice la evidencia sobre los famosos riesgos del consumo elevado.
Las proteínas son cadenas de aminoácidos que cumplen funciones esenciales en prácticamente todos los procesos biológicos: estructura muscular y ósea, enzimas digestivas, hormonas, anticuerpos del sistema inmune, neurotransmisores, transportadores en sangre, reparación de tejidos. Son, literalmente, los ladrillos con los que se construye y repara el cuerpo.
De los 20 aminoácidos que componen las proteínas humanas, 9 son esenciales: el cuerpo no puede fabricarlos y deben obtenerse de la dieta. La calidad de una proteína se mide, en parte, por cuán completa y biodisponible es esa colección de aminoácidos esenciales.
Algo que pocas personas saben: el cuerpo está permanentemente degradando y sintetizando proteínas. Aproximadamente 250-300 gramos de proteína por día se reciclan en un adulto sano. Si en algún momento la síntesis cae por debajo de la degradación —porque no consumimos suficiente proteína, o porque envejecemos, o porque estamos enfermos— se pierde masa magra. La masa muscular no es estática: es un equilibrio dinámico que depende de lo que comemos y de cómo nos movemos.
La recomendación clásica de 0,8 gramos de proteína por kilo de peso corporal por día (RDA, Recommended Dietary Allowance) que figura en muchas guías oficiales tiene un origen específico: es la cantidad mínima necesaria para evitar deficiencia clínica en adultos sedentarios sanos. Es decir, evita la enfermedad por déficit, pero no optimiza nada.
Es como decir que el mínimo de horas de sueño para no enfermar son 4 horas. Técnicamente, podés sobrevivir con eso, pero nadie diría que es lo "óptimo".
Las recomendaciones oficiales fueron diseñadas en base a estudios de balance nitrogenado, una metodología que actualmente se considera insuficiente para estimar el verdadero requerimiento proteico óptimo. Métodos más modernos como IAAO (Indicator Amino Acid Oxidation) sugieren requerimientos significativamente mayores, especialmente en adultos mayores y en personas activas.
Las recomendaciones actualizadas de la mayoría de las sociedades de nutrición deportiva, geriatría y endocrinología sugieren que el rango óptimo para adultos —incluso sedentarios— está entre 1,0 y 1,2 g/kg/día. Para deportistas, adultos mayores, personas en perimenopausia y andropausia, situaciones de pérdida de peso y embarazo, los requerimientos son aún mayores.
Esta es la tabla más importante del artículo. Imprimila o guardala. Estos son los rangos óptimos según la evidencia actual:
| Situación | Gramos por kg de peso/día | Para 70 kg = total diario |
|---|---|---|
| Adulto sedentario sano | 1,0 - 1,2 g | 70 - 84 g |
| Adulto activo no entrenado | 1,2 - 1,4 g | 84 - 98 g |
| Deportista de resistencia | 1,4 - 1,6 g | 98 - 112 g |
| Deportista de fuerza/hipertrofia | 1,6 - 2,2 g | 112 - 154 g |
| Deportista en fase de definición | 2,0 - 2,4 g | 140 - 168 g |
| Adulto mayor (≥ 65 años) | 1,2 - 1,6 g | 84 - 112 g |
| Mujer en perimenopausia | 1,2 - 1,6 g | 84 - 112 g |
| Persona en pérdida de peso | 1,6 - 2,2 g | 112 - 154 g |
| Embarazo (segundo y tercer trimestre) | 1,2 - 1,5 g | +25 g sobre basal |
| Lactancia | 1,3 - 1,5 g | +20 g sobre basal |
Esta es una de las paradojas que más cuesta instalar en la conciencia general. Muchos creen que en la tercera edad hay que comer menos proteína "para no recargar los riñones". Es exactamente al revés.
Después de los 60-65 años aparece un fenómeno llamado resistencia anabólica: el músculo responde menos a las mismas cantidades de proteína que respondía cuando éramos jóvenes. Para activar la misma síntesis muscular, hay que consumir más proteína, no menos. Si no se ajusta, el resultado es la sarcopenia: pérdida progresiva de masa y fuerza muscular que se asocia con caídas, fragilidad, deterioro funcional y aumento de mortalidad.
Los adultos mayores con apetito disminuido (situación frecuente) deben recibir recomendaciones explícitas y supervisadas sobre proteína. Una persona de 70 años de 60 kg que come "como un pajarito" puede estar consumiendo 30-40 g de proteína al día —menos de la mitad de lo que necesita— y nadie lo nota hasta que aparece debilidad o caídas.
Te dejo la fórmula y un ejemplo concreto.
Ana tiene 62 kg, está en perimenopausia y entrena fuerza 3 veces por semana. Su factor objetivo es 1,5 g/kg.
Cálculo: 62 × 1,5 = 93 gramos de proteína al día.
Distribución sugerida: 4 comidas con ~23 g cada una. Por ejemplo: yogur griego con almendras al desayuno, almuerzo con pollo, snack con queso cottage, cena con pescado o legumbres.
Si tenés mucho sobrepeso, calcular según peso corporal real puede sobreestimar el requerimiento. En esos casos se recomienda usar el peso magro estimado o un peso corporal "objetivo" como referencia. Un nutricionista o médico puede ajustarlo individualmente.
Uno de los hallazgos más importantes de la investigación reciente: cómo distribuís la proteína a lo largo del día importa casi tanto como cuánta consumís en total. La razón tiene que ver con la fisiología de la síntesis proteica muscular.
Para que se active la síntesis proteica muscular hay que alcanzar un cierto umbral de leucina (uno de los aminoácidos esenciales). Ese umbral se logra con aproximadamente 2,5-3 gramos de leucina por comida, lo cual equivale a unos 25-40 gramos de proteína de buena calidad.
Las consecuencias prácticas son importantes:
Lo óptimo para la mayoría de los adultos es distribuir la proteína en 3 a 4 comidas con 25-40 g cada una. La distribución típica errónea —desayuno bajo, almuerzo medio, cena cargada— es nutricionalmente subóptima:
| Comida | Distribución típica | Distribución óptima |
|---|---|---|
| Desayuno | 10 g | 25-30 g |
| Almuerzo | 25 g | 30-35 g |
| Snack | 5 g | 15-20 g |
| Cena | 60 g | 25-30 g |
| Resultado neto | 2 estímulos efectivos | 4 estímulos efectivos |
Con la misma cantidad total, la distribución óptima activa la síntesis muscular cuatro veces al día en lugar de dos. A largo plazo, esto se traduce en mejor preservación y crecimiento de masa muscular.
Una "proteína completa" o de alta calidad biológica es aquella que aporta los 9 aminoácidos esenciales en proporciones adecuadas y se digiere bien. Existen varios métodos para medir calidad proteica; el más usado actualmente es el DIAAS (Digestible Indispensable Amino Acid Score).
| Fuente | DIAAS | Calidad |
|---|---|---|
| Leche y derivados | 1,18 | Excelente |
| Whey (suero de leche) | 1,09 | Excelente |
| Huevo entero | 1,16 | Excelente |
| Carne vacuna | 1,12 | Excelente |
| Pollo | 1,08 | Excelente |
| Pescado | 1,00 | Excelente |
| Soja (tofu, edamame) | 0,90 | Muy buena |
| Garbanzos | 0,83 | Buena |
| Quinoa | 0,73 | Buena (vegetal completa) |
| Lentejas | 0,65 | Aceptable (combinar) |
| Arroz | 0,59 | Limitada en lisina |
| Trigo | 0,40 | Limitada en lisina |
Las proteínas animales tienden a ser de mayor calidad biológica, pero esto no significa que las dietas vegetales no puedan cubrir las necesidades. Significa, sí, que requieren más planificación y, en general, una mayor cantidad total para lograr el mismo efecto anabólico.
Para personas vegetarianas o veganas, las claves prácticas son:
Probablemente sea uno de los mitos más persistentes en nutrición. Vale la pena explicarlo bien.
El origen del mito tiene que ver con observaciones en pacientes con enfermedad renal previa: en ellos, dietas altas en proteína pueden empeorar la función renal, y por eso se les indican dietas controladas. La extrapolación errónea fue suponer que lo mismo aplica a personas sanas.
La realidad documentada en múltiples revisiones sistemáticas y meta-análisis es:
Las dietas con restricción proteica están claramente indicadas en: enfermedad renal crónica con TFG < 60 mL/min/1,73m², ciertas enfermedades hepáticas avanzadas, errores congénitos del metabolismo (fenilcetonuria, etc.) y algunos casos de gota severa con hiperuricemia recurrente. En estos casos, la indicación es individualizada por especialista.
Esta pregunta aparece prácticamente en cada consulta. La respuesta honesta es: no es obligatoria, pero es muy útil en muchos casos.
La proteína en polvo (whey, caseína, vegetales) es básicamente un alimento concentrado y procesado de manera mínima. Si tu dieta ya cubre tu requerimiento con alimentos enteros, no la necesitás. Si te cuesta llegar al objetivo (situación frecuente especialmente en adultos mayores, mujeres con poco apetito o deportistas con alto requerimiento), es una herramienta práctica y económica.
Verificá: 1) que la lista de ingredientes sea corta y simple, 2) que aporte al menos 22-25 g de proteína por scoop, 3) que sea de marcas con sellos de calidad (Informed Sport, NSF Certified for Sport), 4) que no tenga azúcares agregados ni demasiados saborizantes y aditivos. El precio "muy barato" suele ser bandera roja.
Una guía rápida para visualizar mejor:
| Alimento | Porción | Proteína |
|---|---|---|
| Pechuga de pollo | 150 g | 35-40 g |
| Carne vacuna magra | 150 g | 32-38 g |
| Salmón | 150 g | 30-32 g |
| Atún en lata (al natural) | 120 g | 26-28 g |
| Yogur griego natural | 200 g | 18-20 g |
| Queso cottage | 150 g | 16-18 g |
| Huevo entero | 1 unidad grande | 6-7 g |
| Lentejas cocidas | 200 g | 16-18 g |
| Garbanzos cocidos | 200 g | 14-16 g |
| Tofu firme | 150 g | 17-20 g |
| Tempeh | 100 g | 19-20 g |
| Quinoa cocida | 200 g | 8-9 g |
| Almendras | 30 g | 6 g |
| Whey en polvo | 1 scoop (30 g) | 22-25 g |
En el Plan Base de Medicina en Movimiento incluimos una calculadora individualizada de requerimiento proteico, distribución personalizada por comidas, y planes de alimentación adaptados a tu actividad y objetivos.
Conocer los planesLa proteína es probablemente el ajuste con mejor relación costo-beneficio que la mayoría de las personas pueden hacer en su alimentación. No requiere productos especiales, no hace falta gastar mucho, y los resultados suelen ser tangibles en pocas semanas: mejor saciedad, menos antojos, mejor recuperación post entrenamiento, mejor preservación de masa muscular, mejor composición corporal.
Tres mensajes principales:
La proteína no es solo para deportistas. Es la base estructural de tu cuerpo durante toda la vida. Y especialmente después de los 40, prestarle atención puede marcar la diferencia entre llegar a los 70 con autonomía y fuerza, o llegar con fragilidad y dependencia. Es una de las decisiones nutricionales con mayor impacto a largo plazo.
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